Receta de Tomates rellenos de jamón serrano y huevo.

Receta fácil y barata pues sólo necesitamos tomates, jamón serrano, huevos y queso para fundir y gratinar.

Lo primero que hay que hacer es quitarle la parte de arriba a los tomates para poder vaciarlos y sacarles la pulpa. Una vez que lo hayamos hecho, los ponemos boca abajo en un plato para que escurran bien.

Después, salpimentamos un poco por dentro de cada tomate y añadimos orégano o albahaca fresca, al gusto.

Procedemos al relleno, nada más fácil que hacer tiritas de lonchas de jamón e ir rellenando así los tomates. Cuando estén medio rellenos, echamos un huevo fresco y ya está. Fácil, eh. 

Una vez rellenos, los ponemos en el horno a 180º durante cinco o diez minutos. Todo dependerá del tipo de tomate, si es demasiado blando, poco tiempo, si es de los duros, pues más tiempo. Comprobamos con un palillo mondadientes que está prácticamente hecho y coronamos los tomates con queso al gusto. Lo ideal es mezclar varios tipos de queso, lo que se tenga en el frigorífico está bien.

Volvemos a meterlos en el horno y los ponemos a gratinar.

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Esta receta admite muchas variantes, tantas como rellenos nos apetezcan: atún, champiñones, otras verduras al gusto, etc. Todo es cuestión de probar y, por qué no, de mezclar.

¡Qué aproveche!

Receta de Vichyssoise

La Vichyssoise es una sopa internacionalmente conocida, una receta tradicional de la cocina francesa.

Esta sopa es una crema fría salada elaborada con puerro, cebolla, patata, agua, leche y nata. Se sirve muy fría en un plato hondo, cuenco o tazón.

Yo la hago sin cebolla, para que sea más suave y según la cantidad de agua y leche que se le ponga quedará más o menos trabada.

 

Mi Vichy, vichy, vichysuás 😀

Ingredientes:

5 puerros, sólo la parte blanca.

1 patata grande

1/2 l. de leche

1/2 l. de agua

250 cl. de nata líquida para cocinar, cuanto menos contenido en grasa, mejor.

aceite extra virgen

margarina

sal y pimienta

jamón serrano en tiras o trozos finos

Se echa en una cazuela un chorreón de aceite y un poco de margarina. Cuando estén calientes, sin quemarse, se añade el puerro picado fino y la patata en cubitos o cortada fina.

Se deja pochar unos cinco minutos prestando atención a que no se dore el puerro, tiene que quedarse casi transparente. Pasado este tiempo se añade el agua, la leche y la nata. Salpimentamos.

Dejamos cocinar a fuego lento unos 30 minutos, con cuidado de que no hierva.

Se tritura muy bien y se pasa por el chino para que quede más fina la crema y se pone a enfriar.

Personalmente, me gusta más de un día para otro que comerla el mismo día, pero para gustos, colores.

Al servirla se puede adornar de diferentes maneras: con cebollino fresco troceado, que es lo clásico, o con nueces o jamón.

A mí me gusta adornarla con tiras de jamón asadas y crujientes.

Bon appétit!

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